Este artículo analiza cómo el retroceso de los glaciares en los Andes peruanos está afectando la calidad del agua en zonas de montaña, lo que a su vez incrementa la inseguridad hídrica para las poblaciones que dependen de estos recursos.
El estudio destaca que, además de reducir la disponibilidad de agua, el deshielo expone minerales y rocas que pueden liberar metales y sustancias contaminantes, deteriorando la calidad del agua.
Frente a este problema, los autores proponen desarrollar estrategias de gestión del agua “coproducidas”, es decir, diseñadas de manera conjunta entre:
Este enfoque busca integrar el conocimiento técnico con el conocimiento local para crear soluciones más efectivas y adaptadas al contexto.
Además, el artículo enfatiza que:
El deterioro de la calidad del agua en los Andes debido al cambio climático requiere nuevas formas de gestión colaborativa, donde diferentes actores trabajen juntos para garantizar la seguridad hídrica en el futuro.
Pueden ver el artículo original en el siguiente enlace:
https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/02626667.2026.2654774